sábado, 28 de julio de 2012

"Diario de una pequeña diseñadora en Londres"

Pues ahora si ¡¡¡ llego el gran dia ¡¡¡ Miranda Waits presenta......
"Diario de una pequeña diseñadora en Londres"

http://mirandawaits.blogspot.co.uk/p/diario-de-una-pequena-disenadora-en.html

Una pagina que espero que podáis disfrutar, con mis vivencias como joven diseñadora en Londres que intenta buscarse un huequito en el mundo de la moda y como las circunstancias del momento me condujeron aquí,a esta ciudad, que adoro y parece estar hecha para jóvenes con inquietudes.

Y que mejor día para inaugurar mi pagina que en plena apertura de los juegos olímpicos 2012 ¡¡¡¡
Espero que os guste ¡¡¡¡

Miranda Waits

miércoles, 18 de enero de 2012

CONCORDIANIC



Érase una vez, el 14 de Abril de 1912, sábado, un día que cambio un período, “La Belle Epoque”, famosa por su prosperidad económica y avances tecnológicos, esto ocurrió por un desastre mundialmente conocido, el hundimiento del Titanic, historia que gracias a James Cameron  conocemos perfectamente.

Parece mentira que 100 años después, 14 Enero 2012, sábado, haya pasado algo similar en pleno S.XXI, sin duda la era de la interconexión comunicativa y los avances tecnológicos. Con el hundimiento del Titanic se cambiaron las normas de seguridad marítima, el grosor del casco que debía de tener un buque por precaución y el número de botes salvavidas, además de un sinfín de protocolos de evacuación, que hoy se puede decir que no sirven para nada.

Ante un desastre de estas características el afán de sobrevivir es lo único que te puede mantener a  flote, sobre todo cuando los “objetos” (dícese de las cosas carentes de sentimientos) que conocen los protocolos para así evitar situaciones de pánico, son los primeros en salir del barco, y así cocineros y gente del pasaje tenga que bajar los botes salvavidas sin saber muy bien cómo hacerlo, porque no es su labor en el barco,  en eso exactamente no coincidimos con nuestros antepasados.

Este desastre cometido por error humano de la manera más tonta, (ya que cualquier persona de a pie, conoce que un barco de esas dimensiones no se puede acercar tanto a la orilla, porque se escora) actualizara normativas y protocolos, pero la realidad es que los “objetos” como altos cargos contratados no cumplían con su responsabilidad y sus funciones, si no, no hubiera pasado esto. Disciplina y humanidad ante todo te enseñan en el colegio, pero se ve que en el momento laboral lo único que cuenta es mantener tu puesto y sálvese quien pueda, nunca mejor dicho.
Nos lo tenemos merecido por tentar a la naturaleza de nuevo, demasiadas coincidencia con el siglo anterior, solo queda esperar que nos deparara el siguiente.

By Miranda Waits

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